Capital Intelectual

Las organizaciones de todos los tiempos, quizás por el modelo económico prevaleciente del capitalismo han buscado generar el mayor capital posible. Sin embargo, su búsqueda se enfoca de acuerdo a cada época y país.

En el pasado, la mayoría de las organizaciones exitosas de occidente estaban en el lado de aquellas que reunían el mayor capital financiero. Este podría representarse por maquinaria y equipo, instalaciones e inversiones financieras. La riqueza financiera era su símbolo más notable de éxito y al mismo tiempo venia acompañando con el prestigio de los financieros. Acumular y multiplicar el recurso financiero era uno de los objetivos más importantes de la organización.

Actualmente el capital más apreciado es el capital intelectual. Esta búsqueda se muda de lo tangible a lo intangible. Los verdaderos catalizadores del éxito se concentran  ahora en el cerebro de las personas. Se trata de la era de la información que requiere crear e innovar ya sea tangibles y/o intangibles, así como creativos modelos empresariales. La gran ventaja de este nuevo capital es su revaloración en el tiempo. El conocimiento es el ingrediente que si aplicado correctamente convierte a la información en el capital que sostendrá el éxito de la organización en el presente y el futuro. Sin duda, el conocimiento llegó para quedarse, y más vale que las organizaciones que aspiren a permanecer en el firmamento empresarial, lo utilicen  y a su vez con inteligencia crear sinergia para dirigir las acciones y decisiones que le permitan sobrevivir en el entorno actual de convulsión financiera mundial.

El mundo fascinante de las PyMES no puede estar aislado de este movimiento mundial para lograr la competitividad tan necesaria en estos momentos de crisis mundial. Se tiene la creencia que sólo las grandes empresas pueden hacer uso de este recurso tan fundamental hoy por hoy. Sin embargo, considerando que es mayor el número de personas que  se encuentra en las PyMES es necesario, conveniente e impostergable utilizar la sabiduría y el común saber del total de las personas que constituyen estas organizaciones. Recordemos que es momento donde la flexibilidad, la velocidad y la agilidad juegan un papel más importante que el tamaño de las empresas como era en las épocas anteriores. Las PyMES son un modelo de estas características que habrá que estimular aún más.

Es la experiencia de quien escribe el gran potencial de ideas que pueden surgir de los talentos de las personas sin importar niveles organizacionales ni grados académicos. Es momento de acelerar y dirigir los diversos talentos que se encuentran latentes en las pequeñas y medianas empresas. Quien no utilice este enorme capital estará en desventaja en el juego de la competitividad actual y predestinado a desaparecer.

Daniel Borrego

¡Hola! Soy Daniel Borrego, Consultor Senior y me especializo en SEO, SEM, Social Media, Email Marketing y ASO. Soy coach y consultor para PyMES y empresas. Asimismo, brindo cursos de capacitación In House sobre temas de Marketing Digital.