Administración del Tiempo no subestimes su importancia

Estoy seguro de que todos han tenido días, semanas, meses o incluso años de sentirse desbordados por la carga de trabajo. Además de encontrarse estresados y con muy poco tiempo para la familia o amigos.

Dentro de las pymes parece que estos síntomas se incrementan ya que debemos realizar las mismas tareas que una empresa, pero con menos gente para delegar. Si, tú eres el dueño de un negocio pequeño o que recién va comenzando, muchas veces no cuentas ni con el mínimo de personas para realizar todas aquellas tareas necesarias para el buen funcionamiento de la empresa.

¡Saber cómo planificar tu tiempo no es una pérdida de tiempo! Una vez que hayas realizado una planeación de tu tiempo serás mucho más eficiente en el trabajo, con los amigos y sobretodo con tu familia.

Es por eso, que aquí les dejo algunos pasos para mejorar considerablemente su gestión del tiempo:

– Rastrear tu tiempo. El primero paso para una correcta administración del tiempo es saber con exactitud dónde estás perdiendo el tiempo. Mantener un registro de tus actividades diarias te permitirá conocer cuales actividades son las que más tiempo te “roban”.

– Establecer prioridades. Si tienes una gran cantidad de tareas a realizar durante el día, lo mejor es asignar prioridades a cada una de ellas. Saber por dónde empezar puede parecer imposible. Sin embargo, no lo es. Tú más que nadie sabe las cosas que se tienen que cumplir y la fecha de vencimiento. Esto te permitirá poner más atención a las cosas que verdaderamente son importantes y por consiguiente aumentará tu productividad. Una buena opción es asignar números o valores a las tareas según su nivel de importancia.

– Establecer metas. Si cuentas con una meta clara en tu mente, sabrás trabajar y realizar aquello que es necesario para alcanzar la meta que haz trazado. Una buena opción es realizar este ejercicio por las mañanas ya que te permitirá planear tu día.

– Establecer límites de tiempo para las tareas. Asigna una cantidad considerable de tiempo para llevar a cabo cada una de las tareas, sobretodo aquellas que te consuman mucho tiempo y no agreguen valor como son: leer y contestar correos electrónicos, contestar el teléfono, etcétera.

– Delega. Recuerda el día solo tiene 24 horas, otras personas pueden ayudarte a completar tareas. Como dice el dicho: ¡El tiempo es dinero!

Fuente | sme-blog.com