Cómo esculpir una Cultura Organizacional Parte 4. – Puntos claves para influenciar una cultura.

Pero bueno, usted me podrá decir en este momento: “Muy bien ya tengo la idea y me doy cuenta que la cultura con la que estoy trabajando actualmente en mi negocio no es la más apropiada, pero cada vez que he intentado modificarla pareciera que es imposible, debido a lo arraigada que está la actual”. Pues bien, ¿sabe una cosa? tiene razón, el modificar una cultura que lleva años sembrada entre la gente es algo difícil, pero permítame darle unos puntos clave los cuales le pueden dar pistas de “por dónde jalar los hilos”.

“La cultura de la empresa está formada por valores, mitos, héroes, rituales y símbolos.”

Lo primero que debe establecer son las reglas del juego, es decir, los valores que van a regir su empresa. Por ejemplo: La honestidad, Responsabilidad, Valor, Lealtad, etcétera. Debemos tener en cuenta que los valores son necesarios siempre que queramos promover cambios para el progreso ya que son la fuerza impulsora de cómo hacemos nuestro trabajo.

Los rituales son aquellas cosas que se realizan continuamente, a veces de una manera programa, por ejemplo: Juntas semanales para la retroalimentación del equipo, la iniciación de un nuevo elemento haciéndole pagar la comida de la gente, el irse a tomar un café a la cocineta antes de comenzar el día laboral, etcétera. Son este tipo de detalles que usted como líder puede detectar y usarlas a favor de la mejora de la cultura, por ejemplo, ¿qué le parece poner carteles llamativos en la cocineta que alienten al buen trabajo en equipo?, usted sabe que pasaran 15 minutos diarios preparándose su café, ¿por qué no aprovecha ese tiempo para comunicarle un mensaje a su gente?

Héroes: Hay empresas donde hombres y mujeres se han hecho leyenda por sus logros, como aquel que comenzó como barrendero y por medio de su esfuerzo y compromiso hoy es un gerente. ¡Anime a su gente a seguir el ejemplo de esos héroes!, también puede conversar con ese héroe y utilizar su influencia para impulsar a los demás, etcétera. Si no hay en un héroe en su empresa aún, a lo mejor sería bueno que hable más con su personal, a lo mejor hay uno que es tiempo y justo que se le reconozca.

Símbolos: Es una de las formas más notorias donde podemos ver la cultura organizacional, y lo podemos apreciar en la forma de vestir de la gente, la decoración del lugar, los letreros que se cuelgan en las paredes, incluso en el logotipo de la empresa. Aquí es donde nos podemos preguntar ¿la presentación de mi gente respalda el mensaje que quiero transmitir a mis clientes? ¿Hablo de confianza y tengo todo el lugar de trabajo de mi personal lleno de advertencias de lo que les ocurrirá si roban y les hago pasar por 4 revisiones de seguridad cuando se retiran a su hogar? Busquemos que éste sencillo elemento sea congruente con nuestra ideología.

Pues bien, he querido sólo dar unas cuantas ideas para que pueda influenciar en la cultura organizacional de su empresa. Le animo a que busque crear una a favor de la gente y el bienestar de su sociedad, sabemos que tomará tiempo y recursos pero esto es invertir en buenos cimientos para su empresa que se traducirán en grandes y sólidos resultados a largo plazo.

Cómo esculpir una Cultura Organizacional Parte 3. – Decidamos qué tipo de cultura es la apropiada

Suena beneficioso ¿no?, pero la gran pregunta es… ¿Cómo podemos influenciar la cultura organizacional actual para mejorarla?, ciertamente no hay un proceso definido y como ya he mencionado, se necesita de tenacidad por parte de un líder para lograrlo. Sin embargo quisiera darle algunas pistas que le pudieran ayudar a concebir una estrategia.

El primer paso  es definir qué tipo de Cultura Organizacional desea implementar para que resulte más favorable para su empresa. Esto significa que debemos tener presente que existen diferentes tipos de culturas:

Orientadas a la persona: Son aquellas que las decisiones son tomadas por consenso. Esta cultura les da mucho poder a las personas y/o equipos de trabajo. Se aplica sobre todo cuando son empresas pequeñas y la experiencia de cada uno de sus miembros es importante para la dirección de la misma, así mismo para los equipos de trabajo bajo el esquema de empowerment (equipos auto dirigidos) o para aquellas organizaciones que su organigrama administrativo es horizontal.

Orientadas a la Tarea: Significa que enfocan a la gente a estar completamente mentalizados a lograr los objetivos de producción. No se les da tanta oportunidad de participar para la toma de decisiones ya sea porque no tienen tantas capacidades estratégicas y académicas o porque son demasiados elementos que conforman a la empresa como para considerarlos a todos. Por esto mismo los organigramas suelen ser verticales (una larga cadena de mando) y la cultura moverá a la gente a ser productivos.

Orientadas al Poder: Significa que estas empresas están dedicadas a dominar su sector. Necesitan impulsar a su gente a ser creativos y dinámicos a fin de siempre estar adaptándose al mercado y conquistar el liderazgo del mismo. Anima a la gente a ser creativa, innovadora y emprendedora.

Estas son algunos de los tipos de culturas que podemos mencionar. ¿Por qué es necesario comenzar por tener en cuenta esto? Sencillo, ¿de qué me va a servir crear una cultura organizacional de innovación impulsando a mi gente a encontrar las formas más ingeniosas de abordar un mercado específico cuando éstas personas lo único que van a hacer es estar dedicados a apretar tornillos durante sus 8 horas de jornada en una ensambladora? ¿O a caso cree que si tengo reglas de trabajo en las cuales le prohíbo a mi gente parase de su lugar de trabajo a tomar un café, leer el periódico, escuchar radio, ver revistas de moda cuando el giro de mi empresa es la publicidad? ¡Les voy a matar la creatividad a esa pobre gente!

Es por esto que lo primero que debemos hacer es analizar bien nuestra misión escrita (lo que define el por qué existe mi empresa) y diseñar el mejor tipo de cultura organizacional que nos convenga y luego trabajar en implementarla.

Cómo esculpir una Cultura Organizacional. Parte 2. – Los beneficios

Ésta el la razón por la que muy pocas empresas le invierten tiempo y recursos a semejante objetivo, pero los líderes que tienen una buena visión y determinación logran en sus compañías grandes avances al implementar una “victoriosa cultura organizacional”

Ahora bien, ¿Qué efectos obtenemos cuando lo logramos? Algunos beneficios que podemos mencionar son:

Una mejor relación entre colaboradores. Pensemos en un reloj suizo, las mejores máquinas son las que sus componentes funcionan coordinadamente y sin fricción. En el momento en el que el personal se sienta trabajando en un ambiente en donde se tiene muy claro que la atención amable y eficiente al cliente es importante podrán comenzar por el buen trato entre ellos mismos, de esta manera los malentendidos se resolverán rápidamente y no se perderá tiempo en pleitos internos. Como ejemplo, pensemos en un Starbucks, en lo personal me agrada ir a esos lugares porque normalmente veo al personal siendo gentiles unos con otros y con el cliente mismo. Su cultura organizacional los hace ser así y a ti como cliente te hacen sentir bien recibido.

Mejora de procesos y en algunos casos: la innovación. Cuando en la empresa se impulsa la comunicación efectiva evitando que la gente tenga miedo de emitir sus opiniones o compartir sus ideas el gerente podrá tener una continua retroalimentación de su personal para mejorar la administración y a veces se podrá innovar en la forma de hacer las cosas ya que alentará a su gente para que haga mejor su trabajo día a día. Muchas de las grandes mejoras en los productos de las empresas internacionales han venido de que escuchan al personal de producción, a esa gente que está en la línea de fuego, ellos son fabulosas fuentes de ideas.

Códigos de conducta. Una vez que estamos moviéndonos en una fuerte y favorable cultura organizacional los códigos de conducta se comienzan a generar silenciosamente y en automático. Por ejemplo: cuando todo el grupo está comprometido con la honestidad  cada elemento sabe que si llega a caer en alguna falta de este tipo será rechazado del grupo y a fin de no caer en algo así, mantendrá su honestidad como todo el resto de las personas. Esto lo pude ver claramente en la sociedad Japonesa, ya que para ellos el hecho de tener una mancha en tu vida, como el haber sido detenido alguna vez por la policía es algo terrible y muchas puertas se te cerrarán permanentemente entre las personas y las empresas pues la sociedad rechaza totalmente a la gente así.

Compromiso con la empresa, baja rotación de personal. Cuando las personas logran pasar por el a veces turbio camino de la creación de la cultura organizacional deseada y lo logran es casi de inmediato que comienzan a disfrutar de sus grandes beneficios. Se obtiene como resultado, el orgullo de pertenecer a se empresa o grupo. Deja de ser una carga para convertirse en un placer trabajar así y generalmente despierta una gratitud de las personas para con la organización, dando por resultado una fuerte identidad y compromiso con la misma por lo que el tedioso y a veces costoso rotamiento de personal cae en un decremento exponencial.

Cómo esculpir una Cultura Organizacional. Parte 1 ¿Estamos listos para el reto?

En artículos anteriores hice una introducción a lo que es la Cultura organizacional para destacar su importancia dentro de las empresas. Logramos caer en cuenta de que se trata de algo que de una manera “invisible” maneja el comportamiento de nuestro personal y que nos puede llevar a un éxito o un fracaso rotundo, puesto que va a impulsar su actitud para vivir buscando la calidad y mejora continua o en el peor de los casos a mantener un mundo de conflictos internos.

A fin de visualizar el concepto en una frase, compartí una pequeña definición la cual fue: “La Cultura organizacional la podemos comprender como el conjunto de significados y creencias compartidos por todos los miembros de la empresa la cual determina en gran medida la manera de actuar de las personas.”

Estimado amigo, permítame compartirle que cuando estaba estudiando mi maestría, en lo personal me sentía muy emocionado al comenzar a conocer más a fondo el inmenso potencial de las Tecnologías de la Información para las empresas. Por un momento llegué a sentir que “el mundo se había resuelto” puesto que parecía que existía tal inmensidad de software que sería suficiente para lograr una eficiente administración de cualquier compañía. Sin embargo, topé con muro al escuchar el comentario de un maestro que dijo: “La empresa perfecta será aquella en la cual existe sólo el dueño, los sistemas de información y un perro para cuidar por las noches”. Ésta sencilla frase me hizo comprender el por qué todas esas teorías que se escuchan tan perfectas en clase, la mayoría fracasa al implementarlas, y la razón es: “El factor humano”.

El cual es también conocido como “la parte más compleja de la administración”, ya que por ejemplo: los números son exactos, las computadoras incansables y precisas, las calculadoras honestas y frías, ¿pero el personal…? Bueno, la mayoría hemos escuchado que el personal “¡es el activo más importante de una empresa!” pero a veces, ¡ah cómo nos llegan a dar dolores de cabeza!

He conocido algunos gerentes que una buena parte de su tiempo lo dedican a buscar por qué parte de su departamento se están generando los fraudes, “robos hormiga”, cómo evitar que la apatía de una persona se contagie a los demás, cómo lograr que su gente le regale una sonrisa y un trato amable a sus clientes para que sigan regresando, etcétera.

Todo lo anterior no lo va a conseguir metiéndose al cerebro de las personas para insertarles un programa por medio de un teclado. Algunos gerentes optan por utilizar la mano de hierro y por medio de castigos, malas caras, presión y algunos más sutiles, a gritos intentan lograr obtener la actitud deseada en su personal. A unos les ha funcionado…  a la mayoría no. Y en lo personal es lo último que recomendaría.

Es por esto que a éste artículo le puse por título “Cómo esculpir una cultura organizacional” ya que cuando pienso en el líder ideando e implementando la estrategia más eficiente y duradera para injertar la cultura del “triunfo y éxito” en su gente… ¡Dios mío, lo visualizo con una curiosa boina negra, un fino bigote y vestimenta extravagante… como todo un artista!” se necesita talento, inspiración y diría yo: hasta pasión para que con fuerza emerja su obra de arte. No es nada fácil y muy al contrario puede ser una tarea titánica pero sobre todo tardada.