5 Tips para Cerrar una Venta

Me gustaría cerrar la semana con un pequeño artículo sobre algunos consejos para poder cerrar una venta.

1. Enfócate en describir claramente los beneficios de tu producto o servicio pensando siempre en el cliente, en lugar de utilizar las mismas frases de ventas.

2. Aprende a escuchar. Aprovecha la oportunidad de aprender más sobre tus clientes acerca de sus deseos y necesidades, haciéndoles preguntas y realmente escuchando sus respuestas.

3. Trata de perfeccionar tu discurso de ventas. Una buena estrategia es grabarte a ti mismo y escucharte una y otra vez. Así lograrás descubrir cuales pudieran ser las fallas que tienes cuando te encuentras frente a un cliente.

4. No tengas miedo de completar una venta, las ventas no tienen por qué darte miedo. Eso sí, no trates de fidelizar al cliente con tu empresa o marca la primera vez, solo lograrás ahuyentarlo.

5. Toma el tiempo necesario para convencer a un cliente. Si recibes un NO por respuesta no te desanimes, muchas veces se requieren varios intentos antes de poder realizar una venta.

Si tienes alguna sugerencia, y deseas incrementar esta lista. No dudes en compartirlas en la sección de comentarios que se encuentra a continuación.

Gestión de clientes: séptimo mandamiento

Guíame
Cada día se genera nueva información referente a productos y servicios. Aunque permanezcamos inmóviles, sentimos la necesidad de contar con una guía o brújula que nos indique el camino a seguir. Sé una guía para tus clientes. Educa, interpreta, guíalos a través del proceso de negociación o venta. Si no tienes idea de como poder guiar a tus clientes puedes aprovechar y aprender a cómo realizar una lluvia de ideas. De ahí te aseguro tendrás muchas formas de ayudar a tus clientes.

No tengas miedo a compartir tu conocimiento con tus clientes. Los que comparten información están seguros de sí mismos. Además demuestras que sabes lo que haces y brindas una imagen de estar presente cada vez que se necesite.  Tus clientes te lo agradecerán.

Los clientes agradecen cuando les brindas un buen consejo. Brinda orientación en la compra. Ayúdalos a encontrar el producto o servicio que están buscando.  Desarrolla una estrategia de atención al cliente basada en ayudar.

Para conocer que es lo que necesitan nuestros consumidores debemos empezar por escucharlos. Debes ser tu el que empiece el diálogo.

Espero y estos mandamientos te hayan sido de utilidad. Si bien no todos son aplicables para todas las empresas. Considero que más de alguno puede ayudarte a fortalecer la relación que existen entre tus clientes y tu empresa.

Me gustaría conocer tu opinión sobre estos mandamientos.

Gestión de clientes: quinto y sexto mandamientos

Gánate mi confianza
La confianza entre tu empresa y tus clientes es lo que los convierte en leales. Si bien es cierto que la longevidad y la permanencia, además de estar siempre en la mente de tus consumidores te ayudará a generar confianza. También hay que decir que no puedes dormirte en tu laureles. Recuerda lo que en años anteriores te aseguro el éxito el día de hoy puede no funcionar.

Evita utilizar letras pequeñas en tus productos o servicios. Que los clientes confíen en ti, no es difícil. Trata de dejar de ser ambiguo y ve directo al punto. No porque tus cartas o anuncios sean muy adornados, serán sinónimo de grandes ventas. Si dices algo, cúmplelo. No hay más. Si un empleado cometió un error con un cliente, respalda esa decisión ya después podrás corregir. La honestidad como empresa debería ser la principal política.

Inspírame
Motiva a que te compren tus productos y servicios. Conéctate con tus clientes, trata de llegar al nivel emocional de tus clientes. Crea un ambiente donde ellos se sientan en confianza y sean capaces de compartirte ideas.

Piensa en crear lazos emocionales con tus clientes, no hay nada más importante para un cliente que sentirse escuchado por las empresas. Hay que recordar que debes vender experiencias y no solo productos o servicios que pueden ser encontrados con tu competencia.

Sea generoso, recuerda la importancia de dar. Las empresas socialmente responsables son un ejemplo claro de cómo debemos comportarnos con los demás. No todo es cuestión de ventas. No necesariamente debes donar en especie, existen muchas formas para lograr ese objetivo. Muchas empresas brindan becas, reforestación de bosques, operaciones para personas de bajos recursos, etcétera.