¡Apliquemos la Administración Estratégica!

Estimado amigo, en esta ocasión quiero que destaquemos el cómo son realmente espectaculares los logros que obtienen las empresas cuando sus dirigentes aplican una buena administración estratégica. Esta administración, como su nombre lo dice, va más allá de una administración para llevar a la empresa en su operación día a día, de hecho va más allá de programar de una forma ordenada los procesos de operación para sacar la producción de la semana, o para hacer los pagos del proveedor. La administración estratégica tiene un panorama mucho mayor y nos guiará para la concepción de objetivos y planes a largo plazo. Esta planeación puede determinar el éxito o fracaso de una empresa.

Etapa I. ¿No le ha tocado percibir en la operación de una empresa que pareciera que los gerentes  y/o supervisores tuvieran objetivos diferentes? Esto llega a ocurrir cuando en la mente de un supervisor está el satisfacer al cliente por medio de un gran servicio, mientras que al otro le importa más el sacar adelante la producción sin preocuparle si aplasta a los empleados o ignora a los clientes. Aún entre los empleados puede haber diferencias en la definición de sus objetivos dentro de la empresa. Y toda esta bola de personas… ¡trabajan en el mismo lugar!, sin embargo, cada uno de ellos puede pensar que el propósito de su trabajo los lleva a lugares distintos.

Es por esto que la primera etapa de nuestra Administración estratégica es la generación de la misión, o sea, la definición de los objetivos y las estrategias de la empresa. Esto significa poner por escrito para que a todos les quede claro “cual es la razón por la que la empresa existe”. Esto significa decir: “¡Señores, este barco va en esta dirección! ¡Todos los esfuerzos que realicen deben empujar a la nave justo para allá!”. Perfecto, una vez hecho esto, el equipo está unido, les queda claro hacia donde van, cómo le van a hacer para lograrlo y así, todos empujan para el mismo lado.

Etapa II. Ok caballeros, todos estamos en el mismo barco, todos estamos comprometidos y estamos listos para marchar. Pero, el mundo de los negocios puede ser una salvaje mar en el cual, adentrarse sin conocer las corrientes marinas, el clima, la vida animal e incluso sin conocer los piratas con los que nos enfrentaremos puede ser muy aventado y riesgoso.

Es así que la siguiente etapa de nuestra Administración Estratégica es el Análisis Externo por medio del cual examinaremos los ambientes tanto generales como particulares para descubrir las tendencias y cambios que ocurren a nuestro derredor. Como resultado podremos determinar las oportunidades y amenazas de las cuales tendremos que tomar ventaja o cuidarnos según sea el caso.

Etapa III. Esta etapa consiste en voltear ahora al interior de la casa, o sea, un Análisis interno. Como resultado, conoceremos los recursos de la organización. “¡Chicos, es hora del inventario, lávense las manos y pónganse guapos!”

Una vez que hemos hecho este estudio interno, tendremos como resultado un documento escrito que enumera las cosas que hacemos muy bien, o recursos que son exclusivos de nosotros, es decir nuestras fuerzas. Pero claro, queremos un cuadro completo, por lo que rascaremos lo suficiente para que también salgan nuestras debilidades es decir las cosas que no hacemos bien o los recursos con los que no contamos.

Etapa IV. Damas y caballeros… ahora sí tenemos la información necesaria (Oportunidades, Amenazas, Fuerzas y Debilidades) y estamos listos para la etapa de la Formulación de Estrategias. Es por medio de estas estrategias que definiremos la manera en que evitaremos las Amenazas, especificaremos cómo atacaremos nuestras Debilidades y por otro lado también diremos cómo echar mano de nuestras Fuerzas para aprovechas las Oportunidades

Etapa V. ¡Emocionante! Ya tenemos las estrategias en la mano y la siguiente etapa es ¡Aplicarlas! De nada sirve un excelente plan si no se pone en marcha, así que es en este momento en el que requeriremos de un buen liderazgo para dirigir a la organización y motivar a la gente para llevar a la realidad todo lo que hasta ahora estaba sólo en papel.

Etapa VI. Esta última etapa consiste en la Evaluación de los Resultados. Es aquí donde nos daremos cuenta de las repercusiones de nuestro trabajo de Planeación Estratégica. Los gerentes tendrán los elementos y criterios necesarios para hacer esta tarea, se debe mencionar que en este momento también es bueno permear en la cantidad que sea posible estos resultados en todos los niveles de la estructura jerárquica de la organización a fin de que la gente se anime o se de cuenta si es que hace falta hacer ajustes en su trabajo.

Bueno, en groso modo, estos son los puntos básicos que debemos considerar al momento de hacer una Planeación Estratégica. Ninguna buena empresa puede prescindir de esto y si al día de hoy no lo ha hecho, le invito a que comience a dar pasos para generar este esquema que lo puede capacitar a tener excelentes resultados en su empresa a largo plazo.

El cambio

En la mayoría de las empresas actuales, el cambio es una palabra que está insertada en la operación y planeación estratégica a fin de poder sobrevivir y conquistar  el cambiante mercado. Para algunos, la palabra les resulta temida y su aceptación resulta fulminante para los débiles de voluntad.

Sin embargo, sería imposible pensar en empresas de telefonía, informática y tecnología que no ofrezcan novedades en sus productos y desarrollos a fin de generar una ventaja competitiva y devorar un porcentaje más en el dominio de la preferencia de los clientes.

Es por esto que nos vemos bajo una lluvia de espectaculares anuncios que demuestran las virtudes de los nuevos modelos de Iphone, laptops y celulares. Y qué decir de las novedades en las continuas liberaciones de las versiones de software; llámense Sistemas Operativos, Juegos y Aplicaciones.

Todo esto se debe a una incansable labor de visionarios, expertos y estrategas que están en la búsqueda de la innovación y el cambio. Estamos hablando de gente brillante que tiene la capacidad de romper los paradigmas actuales para vislumbrar nuevas y mejores formas de hacer las cosas.

Una empresa estancada sería relativamente fácil de dirigir, siempre las mismas personas, los mismos procesos y las mismas maneras de pensar. El gerente no tendría retos qué afrontar y superar. Sin embargo la realidad es muy diferente. Existen una serie de fuerzas las cuales hacen presión para que la organización cambie.

Fuerzas externas.

Las fuerzas más notorias son las externas a la empresa. Encabezando la lista se encuentra el mercado. Es así que vemos claros ejemplos como Yahoo, las televisoras y las compañías de telefonía celular que están muy al pendiente de las tendencias en los gustos y necesidades de las personas a fin de reaccionar casi de inmediato para ofrecer algún producto y oferta para atraer nuestra atención.

Otro factor externo son las leyes impuestas por el gobierno, éstas son un estímulo continuo para generar el cambio. Estamos hablando de nuevos impuestos, nuevas formas de interactuar con el gobierno (a veces físicamente, a veces vía electrónica), nuevas restricciones para la presentación de nuestro producto, prohibiciones, etc. ¿Cómo vamos a reaccionar? ¿Cómo nos afecta? ¿Nos va a orillar a un cambio?

La tecnología es un factor muy fuerte en nuestra era. Las evoluciones y tendencias que dictan las novedades en el cómputo y telecomunicaciones han cambiado la forma de hacer negocios y atender a nuestros clientes. Ya no hace falta ir a hacer cola a un banco para hacer pagos existiendo la banca en línea. Ya no es necesario en algunos casos ir hasta una tienda para comprar artículos estando a tan solo un par de clics en internet para comprar infinidad de artículos. Los clientes ya no tienen que usar el correo tradicional para contactarnos, puesto que el correo electrónico es el amo y señor de las comunicaciones mundiales (¿A poco ya no recordaban que hacía apenas unos años se usaba papel y pluma para mandar cartas?)

Fuerzas internas

Hay factores que se gestan dentro de nuestra organización y que nos empujan a realizar cambios. Por ejemplo, la re definición de una estrategia corporativa. Esto es de las principales razones por las que se llegan a dar ajustes a los procesos de producción hasta cambios radicales como una re ingeniería.

Las fuerzas laborales también son agentes que rara vez son estáticos. Su comportamiento fluctúa debido a la edad de nuestro personal, educación, sexo, antecedentes, etc. ¿Y qué decir de los sindicatos? Uno de los elementos más complejos de dirigir en las organizaciones es el factor humano, el cual nos puede llevar a tener que tomar medidas para cambiar y mejorar las condiciones de trabajo.

La necesidad de incorporar nuevos equipos y tecnologías para el trabajo también son fuerzas internas que nos llevarán a modificar nuestras formas de producción, organización y distribución del personal.

Como mencionamos, será labor del gerente, director o empresario enfrentar y evaluar todos estos factores para tomar las mejores decisiones a fin de responder con la flexibilidad necesaria para adaptarse a fluctuantes variables en las que se desenvuelve la empresa. Va a depender de su destreza y conocimiento para el exitoso avance y evolución de la compañía.